Coreses. La sencillez de la fé
La Semana Santa de Coreses, localidad situada a sólo 13 kilómetros de Zamora capital, no tiene una especial relevancia si se compara con celebraciones de mayor envergadura en otras localidades de la provincia zamorana, aunque guarda el encanto de lo sencillo.
A Coreses le cabe, además el orgullo de ser la localidad natal del gran imaginero Ramón Álvarez y de su discípulo, José Hernández Martín, quien realiza el Nazareno de la Cofradía de Santa Cruz coresina para formar parte de la primitiva Procesión de Tinieblas de 1890.
Dos cofradías conforman la Semana Santa de Coreses, ocupándose de las demás la propia parroquia. La cofradía de la Virgen de los Dolores, que sale a la calle en la noche del Viernes de Dolores con una imagen de la Virgen, y la de Santa Cruz, que cuenta con una significación singular. La Cofradía de la Vera Cruz o Santa Cruz se celebra la noche del Viernes Santo, con cofrades con hábito y tres pasos que recorren las principales calles del pueblo.
Procesiones
VIERNES SANTO
La Cofradía de Santa Cruz o Vera Cruz. En la inmensa mayoría de los pueblos de Tierra del Pan existe una cofradía de Santa Cruz, Vera Cruz o de la Santa Encaminación que, entre otros cometidos, cumplía con el de dar sepultura cristiana a sus hermanos. Unos cargan el madero que se levantaba a la entrada de los pueblos para dar culto al Cristo ante el que se congregaban.
Funciones: Cultos de Santa Cruz, actos de Semana Santa, y socorro mutuo (gastos, medicinas, acompañamiento a funerales) entre hermanos.
Fecha Documentada más Antigua: 1630, relacionada con la celebración en Semana Santa.
Procesión de Disciplina: Se realizaba la noche del Jueves Santo en Coreses. Incluía cofrades con disciplina y hermanos de luz con varas calientes (prohibidas por ser desplazantes).
Supresión: Aunque los autos sacramentales fueron prohibidos en 1765, la procesión se mantuvo hasta que el prelado en 1779 insistió en su radical supresión (ya amparada por el rey Carlos III en 1777).
Contexto Histórico: Las procesiones de disciplina eran habituales en esa época por la penitencia ante los males que asolaban el mundo.
Economía: La cofradía era boyante económicamente gracias a sus fincas rústicas y propiedades.
La Cofradía, refundada en 1851 tras décadas de declive, vive un momento de esplendor en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, en gran paralelo coincidiendo con la bonanza económica del pueblo por la producción del vino. En 1920 entrará en un proceso de declive generalizado en las Cofradías de Semana Santa, en parte impulsado por la secularización de la sociedad, la falta de vocaciones y el poco asidero en los sentimientos religiosos.
La Santa Vera Cruz es uno de los pasos más importantes de la Semana Santa. En la Cofradía se conservan dos obras valiosas: un bordado de la Virgen de la Soledad, de la Escuela de la Hermandad del Santo Entierro, a la de la Cofradía de San Juan de la Cruz, y a la de la Hermandad del Santo Entierro.
El paso de Jesús Nazareno es una imagen de vestir adornada con túnica morada, reflejos y cíngulo dorado, con corona de espinas en la cabeza, manos y pies de madera con la que la obra, una vez que el frente, lo que induce a la convicción de ese fuego.
DOMINGO DE RESURRECCIÓN
Parten del templo parroquial las imágenes de Cristo Resucitado y de la Virgen de los Dolores para recorrer distintas calles y encontrarse en la Plaza Mayor, después de que el pueblo entone cantos alusivos al encuentro y las imágenes se saluden con las correspondientes reverencias, una vez que a la Dolorosa le retiran el manto negro. Luego regresan al templo parroquial para iniciar la misa. Los niños portan una vara adornada con flores.
Fuente: Cecilio Vidales (cronista de Coreses)
