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Zamora
Hermandad Penitencial de Jesús de Luz y Vida
SÁBADO DE PASIÓN
Zamora honra en la tarde del Sábado de Pasión la memoria de quienes hicieron posible la Semana Santa a lo largo de los siglos. Como una promesa para la Resurrección, la imagen de Jesús de Luz y Vida baja cada año hasta el cementerio municipal de San Atilano a rendir homenaje a los zamoranos que vistieron túnicas de cofrades, cargaron bajo los pasos o alimentaron la fé desde las aceras; a todos aquellos que mantuvieron vivo el legado de la Semana Santa del pueblo. Un Jesús vivo y con sus manos abiertas baja a prometer vida y resurrección a todos los que reposan en el camposanto, donde tiene lugar una emotiva oración antes de emprender el camino de regreso a la Catedral.
HISTORIA
La Hermandad Penitencial de Jesús Luz y Vida se funda en el año 1988, sobre una idea lanzada en el pregón oficial de la Semana Santa por el periodista Manuel Espías. En el año 1989 realiza su primer desfile procesional en el Sábado de Lázaro, en la semana anterior al Domingo de Ramos, aunque posteriormente se trasladaría al Sábado de Pasión, para integrarla en el conjunto de las procesiones zamoranas.
La hermandad celebra además en la noche del Sábado de Gloria la Vigilia Pascual en la Catedral, donde tiene su sede canónica y donde recibe culto su imagen titular. En esa noche, en una recogida intimidad, la imagen de Jesús Luz y Vida es llevada hasta el mirador del Troncoso, donde dirige sus ojos hacia el cementerio en un rito simbólico. Es la señal de que se ha cumplido la promesa de la Resurrección, una semana después de efectuarla ante los muros del camposanto. Mientras, las campanas de la Catedral anuncian la buena nueva y el coro de la hermandad interpreta cánticos de gloria.
VIGILIA PASCUAL
La hermandad incorpora como elemento procesional una corona de flores, que es depositada como ofrenda ante el crucero existente en el cementerio, erigido por la hermandad para este acto. Además cuenta con un cuarteto de viento, que precede el paso de la imagen por las calles, así como con un coro, que entona el “De Profundis” en el acto oración del camposanto y diversas piezas durante la procesión.
IMÁGENES
Jesús Luz y Vida. Hipólito Pérez Calvo (1989)
Permanece expuesto al culto en la Catedral de Zamora. En el mes de noviembre, coincidiendo con la Festividad de Todos los Santos, es trasladado por unos días a la capilla del cementerio de San Atilano, donde la hermandad participa con la Cofradía de las Benditas Ánimas en los cultos y la procesión del Día de Difuntos. Representa a un Jesús vivo, con las manos abiertas, que se dirige hasta el cementerio a prometer la resurrección, la luz y la vida.
DÓNDE VERLA
Su salida de la Catedral, la bajada por la Cuesta del Obispo y su posterior subida por la Cuesta de San Ildefonso permiten contemplar el esfuerzo de sus cargadores. Además, su paso por el Puente de Piedra o el acto-oración ante los muros del camposanto, sobrio y emotivo, constituyen los puntos de mayor interés para presenciar el desfile procesional.
HÁBITO
El hábito es una túnica monacal blanca con capucha de una sola pieza y amplias mangas. Medallón de bronce con cordón amarillo. Los hermanos portan farol eléctrico.

