ZAMORA  /  Penitente Hermandad de Jesús Yacente

 

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Zamora

Penitente Hermandad de Jesús Yacente

JUEVES SANTO

Los altos caperuces y las túnicas blancas de lana arropan en la noche del Jueves Santo la salida de Cristo Yacente a las calles de Zamora en un cortejo que sobrecoge por su silencio y solemnidad, sólo roto por las esquilas del viático. La procesión culmina con el impresionante cántico del Miserere en la Plaza de Viriato, cuando un coro de casi 300 hombres eleva sus voces al cielo mientras la imagen del Yacente pasa entre sus cofrades.

HISTORIA

La Penitente Hermandad de Jesús Yacente fue fundada en el año 1941, tras el hallazgo de la imagen en la iglesia del convento de La Concepción (hoy Biblioteca Pública del Estado), dejando al descubierto una de las mejores tallas de cuantas desfilan en la Pasión zamorana y una de las imágenes de mayor devoción en la ciudad.

La cofradía tiene su sede canónica en la románica iglesia de Santa María la Nueva, donde se encuentra expuesta al culto la imagen de Jesús Yacente.

El desfile procesional incorpora varios elementos como tres grandes cruces de madera (dos como símbolo de mayordomía y una de penitencia), así como el libro fundacional de la hermandad.

Además, los cofrades más jóvenes portan en un cojín morado la corona y los clavos de la Pasión, realizados en plata. El impresionante silencio en que discurre la procesión sólo se ve interrumpido por el sonido del viático, en recuerdo de las esquilas que precedían el paso del sacerdote por las calles cuando se le administraba el sacramento de la Extremaunción a un enfermo.

Como acto principal de la procesión, ya en la madrugada tiene lugar desde 1953 el cántico del Miserere por el Coro Sacro Jerónimo Aguado y cofrades de la hermandad en la Plaza de Viriato. El acto, presenciado por miles de personas, se ha convertido en uno de los momentos más intensos y conocidos de la Semana Santa de Zamora.

IMÁGENES

Jesús Yacente. Francisco Fermín (S.XVII)

Aunque atribuida durante muchos años a la mano maestra de Gregorio Fernández, la impresionante talla de Jesús Yacente es obra de la gubia de uno de sus discípulos más aventajados, Francisco Fermín, quien la realizó en el segundo cuarto del siglo XVII para el ya desaparecido convento de los Dominicos. Representa a Jesús Yacente siguiendo los cánones barrocos de su maestro, de gran realismo en su factura y su policromía.

 

Cristo Yacente. © Paco Fuentes Vicario

HÁBITO

Los hermanos (únicamente varones) visten caperuz y túnica de estameña blanca rematada con puños ribeteados de morado, fajín morado y hachón con vela roja.

En el pecho llevan medalla de plata con el anagrama de la hermandad. El color del cordón es indicativo de su antigüedad y de su lugar durante la procesión.

DÓNDE VERLA

La Penitente Hermandad de Jesús Yacente alterna varios recorridos, siempre elegidos en consonancia con su cuidado y equilibrado sentido estético. La elegancia y sobriedad de sus elevados caperuces blancos y el impresionante silencio que preside el cortejo convierte cualquiera de los puntos reseñados a su paso en idóneo para presenciar su paso, bien sea en las calles del casco antiguo o en parte del trazado de la Zamora Modernista, así como subiendo o descendiendo por las cuestas que conducen a los Barrios Bajos. Imperdible el cántico del Miserere que cierra la procesión, momento álgido del desfile y de la propia Pasión en Zamora.