Domingo de Resurrección

Villarrín de Campos  / Reverencia     © Montse Bueno

Domingo de Resurrección

Villarrín de Campos  / Reverencia     © Montse Bueno

Villarrín de Campos. Sobriedad medieval

En el corazón de la Tierra de Campos zamorana, la Semana Santa de Villarrín de Campos se distingue por su sobriedad, fe y arraigo popular. Lejos de artificios, esta celebración destaca por una austeridad conmovedora que refleja la identidad del mundo rural castellano.

Bajo el amparo de la histórica Cofradía de la Santa Vera Cruz, el pueblo se une en un rito de silencio y devoción. Momentos como el desfile del Santo Cristo del Amor y de la Paz o la solemnidad del Viernes Santo transforman sus calles en un escenario de recogimiento absoluto, donde el sonido de las carracas y los cantos tradicionales marcan el paso de los siglos.

Visitar Villarrín en estos días es conectar con una tradición viva, donde el patrimonio artístico y el sentimiento de comunidad se funden bajo el infinito cielo zamorano.

A destacar: El uso de las carracas y matracas de madera para anunciar los oficios y procesiones, sustituyendo a las campanas en señal de luto. La sobriedad de los pasos de madera y el desfile por calles de arquitectura tradicional de adobe aportan un valor fotográfico y espiritual único.

Anécdota: Antiguamente se reunian los cofrades dentro de la iglesia. A la salida los mayordomos confirmaban que los hermanos no llevaban ninguna ropa debajo del sudario blanco.

Procesiones

JUEVES SANTO
Procesión: Del Santo Cristo del Amor y de la Paz.
Imágenes: Santo Cristo del Amor y de la Paz (obra de gran factura técnica y devocional).
Hábito: Túnica de lienzo blanco con caperuz romo (sin armazón) y cíngulo de esparto.
Hermanos: Aproximadamente 150-200 participantes activos.
Destaca el contraste de la túnica blanca con la oscuridad de la noche y el rezo del Vía Crucis por las calles, que destaca por un silencio absoluto solo roto por el sonido de las varas.

VIERNES SANTO
-Mañana
Procesión: Camino del Calvario.
Imágenes: Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Virgen de la Soledad.
Hábito: Túnica de terciopelo morado con soga de esparto al cuello y cintura (en algunos casos portando cruces de madera).
El momento del Encuentro en la plaza es una de las escenas más plásticas y emotivas para los vecinos, donde se simboliza el dolor de la madre al ver a su hijo cargando la cruz.
-Noche
Procesión: El Entierro de Cristo.
Imágenes: Santo Cristo de la Urna (Cristo Yacente) y Virgen de los Dolores.
Hábito: Túnica negra de luto riguroso.
Es la procesión de mayor recogimiento. Destaca el Canto del Miserere, interpretado por los hermanos con una sobriedad que pone la piel de gallina, mientras la urna de cristal avanza lentamente por el pueblo.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN
Procesión: Del Encuentro Resucitado.
Imágenes: Cristo Resucitado y la Virgen del Rosario.
Hábito: Ropa de calle o túnicas blancas sin caperuz (rostro descubierto).
El cambio del manto negro de la Virgen por uno blanco en el momento en que se encuentra con su hijo. Es un acto explosivo de alegría que cierra la semana con el repique de todas las campanas de la iglesia de San Pedro.