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Zamora
Cofradía de Jesús del Vía Crucis
MARTES SANTO
En la tarde-noche del Martes Santo la orilla del río Duero es escenario del rezo de un Vía Crucis junto a las aguas. El Nazareno de San Frontis y su Madre, la Virgen de la Esperanza, cruzan el viejo puente románico. Él, de regreso a su barrio y al templo románico donde recibe culto todo el año. Ella, con la pena en el rostro y la espera en la clausura hasta la mañana del Jueves Santo. La despedida será junto al puente, cerca del Duero, en la orilla izquierda, frente a la ciudad orgullosa que resguarda la muralla. Después ninguno echará ya la vista atrás. La Historia nunca puede detenerse.
HISTORIA
Aunque el Obispado aprueba canónicamente los estatutos de la cofradía de Jesús del Vía Crucis el 30 de marzo de 1938, no desfilaría por primera vez hasta el año 1941 a causa de la Guerra Civil. La contienda y la dura posguerra marcan los difíciles años de su fundación, que coincide con el florecimiento de varias cofradías en la Semana Santa zamorana.
La cofradía, que ha modificado su itinerario en varias ocasiones, ha consolidado su salida desde la Catedral de Zamora, para dirigirse hacia el puente de piedra por una de las empinadas cuestas zamoranas, la de Alfonso XII. Miles de hombres y mujeres acompañan al Nazareno y a la Virgen en una cofradía de carácter muy familiar y numerosa presencia de niños pequeños, al no haber existido nunca un cupo restringido de cofrades.
Pasado el puente de piedra, la Virgen de la Esperanza se dirige hacia el convento de Cabañales (de donde saldrá el Jueves Santo en procesión como titular), mientras que el Nazareno de San Frontis (titular de la cofradía) prosigue hacia la iglesia sanfrontina extrapontem, de donde salió el Jueves de Pasión en traslado popular hacia la Catedral y donde está erigida canónicamente la cofradía.
La cofradía de Jesús del Vía Crucis experimenta una profunda reforma estética a finales del siglo XX bajo la presidencia de Virgilio Pedrero, con la puesta a hombros de las dos imágenes, su salida desde la Catedral y la renovación de los hachones, entre otros elementos. Según diseño del artista zamorano Antonio Pedrero, al ser puesta a hombros se eliminaron los paños de la mesa de la Virgen, obra de Víctor de los Ríos, para ser reintegrados en las estaciones del Vía Crucis que portan catorce hermanos en el desfile procesional.
IMÁGENES
Nazareno de San Frontis (anónimo, atribuido a Gaspar de Acosta, S.XVII)
Conocido popularmente como “el Mozo”, sigue la tradicional iconografía del Nazareno con la Cruz a cuestas. Viste túnica morada de terciopelo bordada en oro y tiene un rostro de gran belleza. Durante algunos años salió en procesión con túnica de lino blanco. Es una de las imágenes de mayor devoción popular de la ciudad y recibe culto en la iglesia de San Frontis.
Virgen de la Esperanza, de Víctor de los Ríos (1950)
Representa a la Madre con los brazos extendidos y fue donada por Carlos Pinilla junto con su trono, rompiendo en cierto modo la iconografía castellana, inspirándose en la andaluza. El barroquismo de su mesa dorada, el color verde de su manto y el color púrpura de las faldillas logran un paso de gran fuerza en la calle, sin perder la sobriedad propia de las cofradías zamoranas. Tras varias décadas en un altar lateral en la iglesia parroquial de Lourdes, en la actualidad permanece expuesta al culto en la capilla de San Nicolás de la Catedral de Zamora.
DÓNDE VERLA
La salida de la Catedral o su paso por el puente de piedra desde los miradores constituyen dos puntos de referencia en el desfile procesional. También la bajada de la cuesta de Alfonso XII, que desemboca en la Plaza de Santa Lucía, con la iglesia románica de fondo y el renacentista Palacio del Cordón (hoy Museo Provincial) constituyen un hermoso marco para presenciar la procesión. Destaca la reverencia de despedida entre el Nazareno y la Virgen de la Esperanza, al final del puente, en la Plaza de Cabañales, o el rezo del Vía Crucis por la Avenida del Nazareno de San Frontis.
HÁBITO
Los hermanos (hombres y mujeres, incorporadas como hermanas de pleno derecho en 2015) visten túnica de estameña blanca con caperuz, fajín y escapulario de estameña morada. Los cofrades que acompañan a la Virgen de la Esperanza llevan capa también morada y todos ellos portan un farol.

